Preguntándome quién soy, apenas re descubriéndome, a gusto conmigo misma. Soy independiente y madura. Soy buena compañía, no estoy sola. Soy un beso en el corazón, soy caricia honesta, sonrisa sincera, soy amor en tu vida. Soy corazón que brilla, aliento calmo, mente despierta. Soy mujer, sostén de mí misma, me contengo. Soy líquida, soy aire, soy fuego, abono descalza la tierra. En la mirada llevo mi latido. Bebo la vida a sorbitos, como los besos que ofrezco en el pecho y la nuca. Soy Integra, de una pieza. Me debo más que nadie, a mí misma. Si me entrego, es completa. Si he de irme, ni te enteras. Sano el dolor en mi propio abrazo. Paciente, aguardo en la obscuridad de mis noches la luz de mi faro, CONFÍO. Creo en la bondad de tu corazón. No espero de ti lo que no puedas darme. Porque soy semilla y brote. Y de pronto, crezco frondosa, me convierto en guarida. Ven, siéntate bajo mis ramas, aliméntate de mi fruto. Soy vida.
letras y más letras
escritura libre
sábado, 24 de diciembre de 2016
viernes, 28 de marzo de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
miércoles, 12 de marzo de 2014
lunes, 10 de marzo de 2014
No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe…
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca.
No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. Una a la que le gusten los juegos de fútbol y de pelota y no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente.
No quieras enamorarte de una mujer así.
Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMAS se regresa.
Martha Rivera-Garrido
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





